martes, 24 de junio de 2008

La Vicuña y sus productos derivados



A la derecha: productos artesanales de lanas de camélidos de Bolivia.

Abajo: prendas de vestir elaborados con textiles de la firma Agnona (Italia).


La vicugna vicugna, mas conocida como vicuña, es un camélido sudamericano silvestre de aproximadamente 1.25 a 1.50 metros de longitud, 0.75 a 1.00 m. altura, y pesa de 33-55 Kg., vive en las zonas de puna a unos 3800 a 5200 m.s.n.m. Su lana es reconocida como la mas fina del mundo. Y su mayor población mundial está en el Perú- Según el censo de 2000 contamos con aprox. 120 000 vicuñas. Por la zona de puna en la que habita, practicamente no compite con ganado ovino ni vacuno, además de ello sus patas por la forma particular que tienen no maltratan los pastos, y sus incisivos que crecen a lo largo de toda su vida son tan afilados que no remueven ni sacan los pastos, sino que los cortan para comerlos.

El kilo de su fibra se cotiza entre 500 y 600 dólares en el mercado internacional por sus características de abrigo y finura, la cual puede resistir bajas temperaturas. Sin embargo de cada ejemplar se obtiene entre 200 y 300 gramos de lana.

Su mercado está principalmente en Italia, Francia, EE UU, debido a su alto costo, sólo las empresas de alta costura adquieren y comercializan con sus telas y prendas de vestir. Aunque artesanalmente también existe una producción local, pero es menor.

Por otro lado, hablar del aprovechamiento de su piel y carne, resulta no tan interesante debido a que su carne aunque clasificada como "carne de monte" por su origen silvestre, es más roja que las demás debido a un alto contenido de mioglobina. Además el periodo en que las vicuñas están con mayor peso debido a la abundancia de pastos es en abril-mayo meses que coinciden con las fechas de apareamiento, peleas de tropillas y de lluvias en la zona, lo que dificulta "el beneficio" (muerte con propósitos de aprovechamiento) en dichas zonas y la lluvia favorece la descomposición de la carne.

Con relación a su piel o cuero, la morfologia del animal caracterizada por su esbeltez solo permite el aprovechamiento de aprox. un metro cuadrado de su piel, lo que dificulta su tratamiento industrial. Respecto al grosor de su piel, ésta mide 0.3 mm por lo que no sirve para el calzado.

Sin embargo, el mercado es cambiante y siempre pueden encontrarse usos para sus productos derivados, y para ello deberá investigarse un poco más en la tecnología actual. Pero este tema no preocupa mucho, porque recordemos que el Convenio CITES suscrito por el Perú protege la vicuña, y sólo admite la comercialización de sus productos mientras no signifique la muerte del animal y sólo bajo estrictas normas de los países suscripctores de dicho convenio que tienen interés por comercializar la fibra. (Bolivia, Argentina, Chile y Perú); manteniéndose la especie en el Apendice I del CITES.